Aplica este principio para mejorar tu inteligencia emocional de manera radical

Tabla de contenido

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Introducción

Los seres humanos estamos constituidos por estos tres dominios o dimensiones: Estado Interno o Emoción, Pensamiento o Lenguaje y Cuerpo o Comportamiento.

Estos tres aspectos del ser, tienen la capacidad de influir directamente entre ellos, por lo tanto, tenemos la posibilidad de utilizar a cualquiera de ellos para modificar a los otros dos. Esto tiene que ver con el hecho de que solo una pequeña parte de los sucesos en nuestra vida depende de las circunstancias, por lo general, nosotros decidimos cómo pasará nuestro día.

Lo que veremos en este artículo es un poderoso principio que te puede ayudar a afrontar con un mayor nivel de inteligencia emocional las diferentes situaciones que se te presentan en el día a día en la empresa con tus equipos de trabajo y en general en los escenarios de la vida.

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Principio 90/10 de Stephen Covey

Este maravilloso principio que plantea Stephen R. Covey, autor del best-seller “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, dice que el 10% de la vida, de nuestro día a día, está relacionado con lo que te pasa y el 90% restante se relaciona con la forma en cómo respondemos ante esos acontecimientos.

Lo que quiere decir es que no tenemos el control sobre el 10% de lo que nos sucede, por ejemplo, tienes urgencia para llegar a una reunión importante en la oficina y el auto no arranca por un fallo mecánico; o habiendo arrancado en el auto, de camino a la oficina se presentó un trancón debido a un accidente de tránsito; o el vuelo que tenías programado para asistir al matrimonio de un conocido se canceló por razones de clima; y un largo etcétera.

Cualquiera que sea la circunstancia, las cosas simplemente suceden. Sin embargo, sucede algo diferente con otro 90% ya que sobre ese porcentaje sí tenemos el control, así como de la forma en de reaccionamos ante el 10% que se nos presenta a lo largo de nuestras vidas. Se trata entonces de darnos cuenta que la forma como reacciono frente a las situaciones es la clave de lo que me sucede en la vida, y esto aplica obviamente en el contexto laboral.

 

¿Cuál es este principio?

El 10% de la vida que tienes, está relacionado con lo que te pasa, y el 90% de la vida está relacionado en la forma como reaccionas a lo que te pasa.

 

¿Qué quiere decir esto?

Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede. No podemos evitar que el coche se estropee, que el avión llegue tarde, lo cual tirará por la borda todo nuestro plan que habíamos hecho para este día. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico. No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro 90%.

¿Cómo?… con tu reacción Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción.

No dejes que la gente se aproveche de ti. Tú puedes controlar cómo reaccionas.

 

Pongamos un ejemplo:

Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y mancha tu camisa de trabajo. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción. Tú maldices y regañas severamente a tu hija porque te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar. Después de regañarla, te enfadas con tu esposa y la criticas por colocar la taza demasiado cerca del borde de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú gritando subes arriba a cambiarte la camisa.

Cuando bajas te encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y no está preparada para ir a la escuela. Ella pierde el autobús.

Tu esposa debe irse inmediatamente para el trabajo. Tú te apresuras con tu automóvil y llevas a tu hija a la escuela. Debido a que vas con retraso, conduces a 60 km/h en una zona donde la velocidad máxima es de 40 km/hora. Después de 15 minutos de retraso y obtener una multa de tráfico por 150 € llegas a la escuela. Tu hija corre a la escuela sin decirte adiós. Después de llegar a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día ha empezado muy mal. Y parece que se pondrá cada vez peor.

Tienes ganas de llegar a tu casa. Cuando llegas a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.

¿Por qué? ¿Por cómo reaccionaste en la mañana? ¿Por qué tuviste un mal día?

  1. a) ¿el café lo causó?
  2. b) ¿tu hija lo causó?
  3. c) ¿el policía lo causó?
  4. d) ¿tú lo causaste?

La respuesta es la “d”: tú no tenías control sobre lo que pasó con el café. La forma en cómo reaccionaste, esos 5 segundos, fue lo que causó tu mal día.

Esto es lo que debió haber sucedido:

El café te mancha. Tu hija está a punto de llorar. Tú gentilmente le dices, “está bien, cariño; solo necesitas tener más cuidado la próxima vez”. Después de cambiarte de camisa coges tu maletín, regresas abajo y miras a través de la ventana y ves a tu hija tomando el autobús. Ella se da la vuelta y te dice adiós con la mano.

¿Notas la diferencia? Dos escenarios diferentes. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferentes.

¿Por qué? Tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.

 

Aquí están algunas formas de aplicar el principio 90/10:

Si alguien dice algo negativo acerca de ti, no lo tomes muy a pecho; deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten. Es una opinión que tiene otra persona, no eres tú. Reacciona apropiadamente y no arruinarás tu día. Una reacción equivocada podría resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, etc.

¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico?, ¿pierdes tu carácter?, ¿golpeas sobre el volante? (a un amigo mío se le desprendió el volante) ¿maldices?, ¿te sube la presión? ¿A quién le preocupa que llegues 10 segundos tarde al trabajo?, ¿por qué dejar que los coches te arruinen el viaje? Recuerda el principio 90/10 y no te preocupes de eso.

El avión para llegar a esa reunión importante está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día. ¿Por qué manifestar frustración con el encargado de la aerolínea? Ella no tiene control de lo que está pasando. Usa tu tiempo para estudiar, mejorar tu presentación o conocer a otros pasajeros, ¿por qué estresarse? Eso hará que las cosas se pongan peor.

Tu equipo de trajo no alcanzó los resultados por cambios en el mercado u otra circunstancia incontrolable. ¿Por qué perder el sueño y enfadarte con el mundo? No funcionará. Usa la energía de preocupación para ocupar tu tiempo en encontrar una solución creativa a esta situación.

¡Si aplicas este principio en tu contexto de trabajo y en general en tu día a día, seguro te cambiará la vida!

 

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