Estrategias y ejercicios de comunicación y escucha que tu equipo necesita

Tabla de contenido

 

Introducción

Los seres humanos somos “sociales” por naturaleza, ya que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo interactuado con otros. En este contexto la comunicación juega un papel importante para lograr desenvolvernos adecuadamente en situaciones de la vida.

Imagina si no fuera posible comunicarse con otros para expresar tus ideas, hacer peticiones, resolver inquietudes, construir con otros y afrontar cualquier reto. Todo sería un caos. Por esto, es importante aprender a comunicarse de forma óptima, positiva y clara. Así que ciertas habilidades de comunicación nos ayudan a mejorar las relaciones interpersonales.

“El arte de la escucha efectiva es esencial para una comunicación clara, y una comunicación clara es necesaria para la gestión del éxito” (James C. Penney, fundador de la cadena de tiendas J.C. Penney)

La eficacia en la comunicación interpersonal requiere dominar una serie de habilidades comunicativas y, entre ellas, la escucha activa ocupa un papel muy importante. En el entorno empresarial, adiestrarse en la misma es clave si queremos propiciar una mejor conexión y disposición de los otros en el momento de afrontar cualquier reto.

Comunicar efectivamente parece un ejercicio simple, sin embargo, si lo fuese, no existirían cátedras, cursos y carreras destinadas aprender y mejorar la comunicación. Dentro de la comunicación, la escucha es un pilar fundamental pues sin la misma sería imposible comunicar de manera efectiva.

 

¿Qué es la escucha?

La escucha es el ejercicio físico y mental de captar el mensaje que se emite por un emisor, a través del comunicado verbal y paraverbal (B), tratando de interpretar el significado correcto del mismo.

 

¿Qué es la escucha activa?

La escucha activa, a diferencia de la escucha pasiva, requiere comprender la totalidad del mensaje, buscando entender desde el propio punto de vista del interlocutor aquello que nos está comunicando.

En la práctica, la escucha activa se resume en el esfuerzo físico e intelectual que permite recibir la totalidad del mensaje enviado, buscando interpretar correctamente su significado y comprender el mundo del otro.

  • ¿Recuerdas alguna vez en que conversabas con alguien y tenías tantas preocupaciones que te era difícil seguir el hilo de la conversación?
  • ¿Mientras te hablaban pensabas en el problema que tenías que resolver cuando llegaras a casa o cuando regresaras al trabajo?

Escuchar es una actitud que puede ser desarrollada a través de la disposición real por comprender a las personas, abiertamente y sin tener la intensión de cambiar, criticar, censurar, cambiar el punto de vista o sentir de quién nos habla.

Como seres humanos, es natural que experimentemos algún grado de “Ruido Mental”, es decir, pensamientos ajenos a la situación que vivimos en un momento determinado, por ejemplo, cuando ves una película en el cine y estás preocupado por una tarea que debes entregar al día siguiente.

El ruido mental lo que hace es impedirnos estar “completamente presentes” en los diferentes momentos y aspectos de nuestra vida. Aprender a controlarlo nos permitirá disfrutar mucho más cada momento que vivamos, e incrementará drásticamente nuestro poder de enfoque y concentración.

Centrándonos en el aspecto de la comunicación con otras personas, controlar nuestro ruido mental nos permitirá conectarnos más fácilmente con las necesidades de los demás y entender realmente el mensaje fiel que nos quieren comunicar.

La escucha activa no es escuchar de manera pasiva, corresponde a la capacidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando, sino también, ideas, emociones, pensamientos y sentimientos.

 

Beneficios de la escucha activa

Tiene un efecto relajante o tranquilizante en conversaciones difíciles.

La escucha activa sirve para relajar situaciones tensas. Por ejemplo, cuando estamos ante alguna persona que está enfadada o molestas, por medio de la escucha activa se le dedica tiempo a escuchar los motivos de su estado de ánimo, sin interrupciones y haciéndoles conscientes de que las escuchamos atentamente, utilizando frases del tipo “comprendo tu estado de ánimo…, Me pongo en tu lugar y yo también…

Lograr que las personas cooperen con nosotros.

Las personas en general suelen estar en mejor disposición de colaborar o cooperar cuando se sienten escuchas y comprendidas. Por medio de la escucha puedes estimular a la persona a decir el motivo real de sus quejas y expresar sus sentimientos.

Una vez comprobado que se le escucha y entiende, es más probable que se llegue a una situación de calma que permita aceptar sugerencias y comentarios tendentes a encontrar una solución adecuada.

 

Qué debes evitar al practicar la escucha activa

  • No juzgar. Si no crees que está correcto ser jugado, no ejerzas una posición de juicio hacia otros.
  • No contradecir las emociones que manifiesta la otra persona.
  • No tratar de dar solución al problema inmediatamente. Solo escuchar.
  • No trates de contar tu propia historia, la otra persona es la protagonista. Si te está contando algo es para que entiendas su problema no el tuyo.
  • No descalifiques cuando des tus opiniones. Si alguien te pidió una opinión o si estás conversando con alguien, es porque confía en ti. No descalifiques o seas negativo con la persona con la que hablas.
  • No brindes un consejo que no te hayan pedido. Si la otra persona te pide que la escuches limítate a eso, no bindes consejos fuera de lugar.
  • No interrumpas. Aunque no estés de acuerdo al cien por ciento con lo que la otra persona te está diciendo, no le cortes la conversación, espera una pausa para poder hablar.

 

Estrategias para una escucha activa

  1. Esperar 2 segundos para hablar después de que el otro interviene. No te apresures a interrumpir o cortar la conversación del otro. Tómate un tiempo de por lo menos dos segundos para aportar a la conversación luego de que el otro haya intervenido. Esto quitará fricción en la conversación y hará que el otro se sienta escuchado.
  2. Silenciar la vocecita. Concéntrate en lo que la persona te está diciendo, así tendrás elementos e información clara aportar a la conversación. Pon tus conversaciones internas en silencio.
  3. Resistir la tentación de completar. No trates de completar las ideas del otro. Si la otra persona conversa, quiere sentir que sus ideas son valiosas por sí mismas.
  4. Meditar (Te ayuda a poner tu mente en blanco). Esta estrategia se realza por fuera de una conversación, sin embargo, te ayuda a mantenerte enfocado a la hora de conversar y escuchar activamente.

 

Ejercicios de escucha activa

A continuación, te sugerimos 2 ejercicios muy simples para incrementar tu capacidad de escuchar:

Ejercicio 1

Registra una situación (fecha, lugar, hora, personas involucradas) en la cual controlaste el impulso de completarle una frase a alguien (es muy útil hacer un silencio de 2 segundos antes de responder, ya que de esta manera te asegurarás de que la otra persona concluyó con lo que quería decir).

¿Cómo te sentirías si tú eres quien habla y tu interlocutor te deja terminar completamente tus ideas sin cortarte o completarte tus frases?

Ejercicio 2

Registra una situación (fecha, lugar, hora, personas involucradas) en la que practicaste escuchar “con la mente vacía”, es decir, prestaste atención genuina sin permitir que entraran en tu mente pensamientos o preocupaciones ajenas a la conversación.

¿Qué señales adicionales de la comunicación (lenguaje corporal, tono) puedes percibir cuando escuchas “con la mente vacía”?

Escuchar activamente va más allá de simplemente hacer silencio mientras la otra persona habla.

Escuchar activamente es estar presente con tu mente en el momento y en el asunto de la conversación, evitando pensar en temas ajenos a los que tratas con tu interlocutor.

Practicando estos sencillos hábitos (a pesar de sencillos, estos ejercicios son ignorado por el 90% de la población) incrementarás tus habilidades de comunicación y, por consiguiente, tus habilidades sociales, y empezarás a observar cambios en tus relaciones interpersonales con tu familia, tus compañeros de trabajo, tus amigos y contigo mismo.

Ahora ya puedes sumar la escucha activa a tu arsenal de recursos de inteligencia emocional para usarlos en tu día a día en el trabajo o cualquier situación de la vida.

 

Referencias

1. www.escuchaactiva.com. (2018). Escuchar para caer bien a los demás. [online] Available at: http://www.escuchaactiva.com/articulo_escuchar_caer_bien.htm [Accessed 1 Aug. 2018].

2. divulgaciondinamica.es. (2017). Escucha activa: utilidades y habilidades. [online] Available at: https://www.divulgaciondinamica.es/blog/escucha-activa/ [Accessed 17 Aug. 2018].

3. García Higuera, D. (2018). Comunicación: la escucha activa. Retrieved from erapeutas.com/terapia_de_pareja/escucha_activa.htm.

4. Imagen tomada de: https://pixabay.com/es/adulto-anuncio-la-comunicaci%C3%B3n-asia-1822449/

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